Estas dos jornadas de finales por aparatos nos han ofrecido lo mejor y lo peor. Un puñado de medallas históricas, alguna decisión discutible, finales plagadas de fallos y finales perfectas. Doha, vamos a echarte de menos (al mundial, no a Catar en sí).
¿Qué pasará? ¿Qué misterios habrá? Puede ser mi gran año. Después de 2017, solo cabe la mejora, así que es un buen punto de partida.



