Estas dos jornadas de finales por aparatos nos han ofrecido lo mejor y lo peor. Un puñado de medallas históricas, alguna decisión discutible, finales plagadas de fallos y finales perfectas. Doha, vamos a echarte de menos (al mundial, no a Catar en sí).
Quedan tan solo unos días para que comience el campeonato de Europa y aquí falta gente. No es que tengamos una lista interminable de bajas, pero sí que van a faltar algunos nombres importantes.
Señoras y señores, la reina de la gimnasia está de vuelta. Y parece que a un nivel como para quedarse.
Por fin ha vuelto la copa del mundo. En esta ocasión, la copa por aparatos de Melbourne. Debo reconocer que, de todos los participantes, solo conocía al lituano Tvorogal, lo que me resulta bastante desconcertante, pero a la vez me gusta, pues la competición nos ha permitido conocer un buen grupo de caras nuevas.
Este fin de semana ha tenido lugar el campeonato inglés de gimnasia, tanto masculina como femenina. Por otro lado, ya conocemos a los participantes de la primera estación de la copa del mundo en su formato de concurso completo, que tendrá lugar en Birmingham el próximo mes de marzo.
La semana pasada pasamos de refilón por uno de los episodios más sorprendentes de la historia de la gimnasia. Hoy, vamos a desarrollarlo. Vamos a hablar de uno de los mejores gimnastas de la historia, el ruso Dmitri Bilozerchev, y de cómo pasó de la gloria a la más absoluta de las miserias para luego resurgir de sus cenizas y alcanzar otra vez la cima.
¿Qué pasará? ¿Qué misterios habrá? Puede ser mi gran año. Después de 2017, solo cabe la mejora, así que es un buen punto de partida.

