¿Vamos a describir los diez ejercicios que
ganaron las finales por aparatos del pasado mundial
de Doha? Al lío, que son muchos elementos.
Estas dos jornadas de finales por aparatos nos han ofrecido lo mejor y lo peor. Un puñado de medallas históricas, alguna decisión discutible, finales plagadas de fallos y finales perfectas. Doha, vamos a echarte de menos (al mundial, no a Catar en sí).
Hace unos pocos días, el canal de Youtube de MizMamie subió la retransmisión de la NBC Sportworld de la final individual de la Copa del mundo de gimnasia femenina de 1977. Esta prueba se celebró en Oviedo, aquí en España, por eso me ha parecido interesante comentarla.
¿Y qué no es el Shirai? Kenzo Shirai, el joven gimnasta japonés antaño especialista en salto y suelo y hoy reconvertido en gimnasta completo, es toda una fábrica de elementos. El código y la F. I. G. le estarán eternamente agradecidos.
ste campeonato de Europa femenino ha tenido una emocionantísima final por equipos, con final feliz (inesperado para algunos, pero ciertamente merecido).
Hace unos días, la F. I. G. ha publicado un boletín informativo de gimnasia artística femenina, donde informan de cambios en el código y presentan nuevos elementos. ¿Vamos a ver qué dice?
«Recuerda que vas a morir en Montreal» ha sido, sin duda, el eslogan del peor mundial que se recuerda en años. Marcado por la mala organización y las lesiones, en este darwiniano campeonato no han ganado los mejores, sino los que han sobrevivido adaptándose mejor al medio.
No han empezado todavía las finales del mundial y ya está siendo el más loco que se recuerda en años: Uchimura lesionado, pero no es el único (la subdivisión de la muerte), gimnastas quejándose porque las luces los deslumbran, el suelo roto y, por consiguiente, la repetición de una rotación entera... y yo sacándome el teórico del coche en un intensivo, porca miseria.
No han empezado todavía las finales del mundial y ya está siendo el más loco que se recuerda en años: Uchimura lesionado, pero no es el único (la subdivisión de la muerte), gimnastas quejándose porque las luces los deslumbran, el suelo roto y, por consiguiente, la repetición de una rotación entera... y yo sacándome el teórico del coche en un intensivo, porca miseria.
Y de Montreal a Montreal, y tiro porque me toca. Hoy vengo a contaros cómo se componía un ejercicio masculino según el código de 1975, el vigente cuando Andrianov se proclamó rey olímpico.
Para empezar, el ejercicio no se componía de dos partes como ahora (dificultad y ejecución), sino de tres más una. ¿Qué quiere decir esto? que tenía tres partes que se contaban siempre:
- Dificultad
- Combinación
- Ejecución
Y una que te podían o no dar los jueces: las bonificaciones. Estas, a su vez, estaban divididas en tres: riesgo, originalidad y virtuosismo.
Cada una de las partes tenía una puntuación máxima que podía alcanzar en el ejercicio. La suma de estas puntuaciones daba como resultado la nota de partida del ejercicio. Esta nota de partida significa que esa es la nota máxima que el gimnasta podía conseguir con su ejercicio; a partir de ahí, cada fallo iba bajando la nota (esto es parecido al sistema actual):
- Dificultad: 3.4
- Combinación: 1.6
- Ejecución: 4.4
¿Y esto qué es? Pues que si tu ejercicio tenía una alta dificultad, obtenías un 3.4 en esa parte de la nota, e iba bajando conforme la dificultad del ejercicio decrecía. Igual con la combinación y la ejecución. Las otras 6 décimas están reservadas para las bonificaciones (0.2 para cada una). Es decir, si los jueces veían tu ejercicio muy original te daban 0.2, si veían que habías asumido mucho riesgo, otras 0.2, y si les parecía que tu ejecución era inmejorable, otros 0.2, y esta era la manera de llegar al 10.
Cabe recordar que en salto la cosa no funcionaba así, sino que cada salto tenía su propia nota de partida, que iba hasta el 9.8. Las dos décimas restantes corresponían a la bonificación de virtuosismo.
Una vez sabemos qué partes tiene el ejercicio, vamos a hablar de ellas. La ejecución no tiene problema ninguno, funcionaba como funciona ahora. Las bonificaciones ya están explicadas, grosso modo. En cuanto a la combinación, es lo mismo que ahora llamamos composición. Cada aparato tenía sus propias normas, pero la combinación, básicamente te dice que el ejercicio tenía que tener elementos de todos los tipos (vuelos, básculas, giros...), así como cuántos de cada debías incluir.
| Fuente: código de puntos, 1975 |
La cosa se pone difícil con la dificultad (esto pretendía ser un chiste). En el código existía una tabla de elementos similar a la actual (evidentemente, mucho menos prolija). Sin embargo, en lugar de estar ordenados de la A a la H, estaban divididos en partes A, B y C; con un valor de 0.2, 0.4 y 0.6 puntos respectivamente. Repasemos:
- Partes A: 0.2 puntos
- Partes B: 0.4 puntos
- Partes C: 0.6 puntos
Cada ejercicio debía tener un total de 11 elementos, como mínimo:
- 4 A, 5 B y 1 C en las finales por equipos
- 3 A, 4 B y 2 C en las finales individuales
- 2 A, 3 B y 3 C en las finales por aparatos
Pero, ¿qué pasaba si no llegabas a ese mínimo? Que te deducían el valor de la parte que te faltaba, es decir, 0.2 por cada parte A que no hicieras, 0.4 por cada B y 0.6 por cada C.
No obstante, estas partes podían compensarse entre sí: así, si te faltaba una parte C pero tenías partes A y B de sobra como para llegar a 0.6 (y con de sobra me refiero a que, a parte de las obligatorias, hicieran más), te perdonaban el elemento C y te daban los 0.6 con los elementos A y B.
Las partes B y A se compensaban con partes C de sobra, pero las partes B no podían compensarse con partes A. Pero, amigo, esto tenía una penalización: si te faltaba una parte C te deducían 0.2 adicionales, por lo que realmente solo estabas recuperando 0.4.
Además, las partes C obligatorias tenían que ser de un grupo concreto que las normas estipularan (vuelo, impulso, fuerza...), si no, conllevaba una penalización en el apartado de combinación.
Y ahora, vamos a rizar el rizo. ¿Qué pasa si te digo que no todas las partes A valían lo mismo entre ellas, ni las B, ni las C; sino que estos valores son el máximo que cada elemento podía alcanzar? Esto quiere decir que las partes A podían valer desde 0.01 hasta 0.2, las b desde 0.21 hasta 0.4 y las C desde 0.41 hasta 0.6.
Y sabiendo todo esto, si para entonces no te había explotado la cabeza, componías tu ejercicio y a competir. Para desembotarnos un poco, vamos a poner el mejor ejemplo posible, otro día veremos cómo se componía uno femenino:
Bibliografía:
F. I. G., Código de puntuación masculino (edición 1975)
Nos habíamos quedado en 2006, su primer año como ciudadana alemana. Representando al país bávaro, ganó la medalla de bronce en el mundial con su paloma y su tsukahara:
[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=W4zubhu-2Zs&w=320&h=266]
Nos habíamos quedado en 2006, su primer año como ciudadana alemana. Representando al país bávaro, ganó la medalla de bronce en el mundial con su paloma y su tsukahara:
No obstante, también quedó novena en la final individual, lo que demuestra que para nada descuidó ni la barra ni las asimétricas.
En barra, un agrupado adelante de entrada, otros 288 agrupados adelante durante el ejercicio y caída en el cosaco (estos giros no traen nada bueno):
En suelo cambió su música por la banda sonora de Piratas del Caribe. Su doble en plancha, doble agrupado atrás con pirueta, una voltereta con una mano (la cual sospecho que sirvió de inspiración a Simone Biles para su ejercicio de oro en Rio), un giro muy original, piruetas adelante y doble carpado atrás. Pequeñas mejoras que pulen poco a poco su ejercicio. ¿Se le pegó algo del estilo alemán? Pues un poco en la interpretación, pero sigue manteniendo su esencia y sus diagonales:
En la Swiss Cup compitió en asimétricas sin calleras. La verdad es que no me convence ese estilo tan rudo:
2007 fue otro año de medallas para Oksana: campeona de Alemania y segunda en salto en el europeo, donde además quedó sexta en la final individual. A esto hay que añadir el oro en salto en Cottbus.
Mejor sus asimétricas. Siguen siendo muy similares (molinos adelante, cambios de banda muy originales), pero con esos fallitos de ejecución que demuestran que no son su fuerte. Aun así, ¿alguna vez habíais visto una salida tan clavada?
En suelo cambia los piratas por EL padrino, pero el ejercicio es prácticamente el mismo, incluyendo un rebote (agrupado adelante) en una de sus diagonales, cambiando el giro por uno en L y volviendo al Shushunova:
En 2008 llegó su plata olímpica en salto, también para Alemania con sus saltos marca registrada:
Después de esto, en 2009 decidió retirarse debido a las lesiones. En una entrevista traducida por Gymnovosti, dice que está muy agradecida al país germano por salvar a su hijo y por no exigirle en ningún momento que ganara tal o cual competición, pero que no se llegó a sentir una alemana más, en cada evento tenía que demostrar que estaba allí porque era mejor que sus compañeras de equipo.
Como la cabra siempre tira al monte, en 2010 volvió y ganó para Alemania dos platas en salto en los europeos de 2011 y 2012 (saltos que ya nos sabemos de memoria, no hace falta repetiros). Tras esto, un quinto puesto, también en salto, en los JJ. OO. de Londres. Aquí volvió a dejar la gimnasia. Es desde 2010 cuando ya suele vérsela solo en salto.
¿Pero quién se va a creer esa milonga de la retirada? Oksana volvió a su Uzbekistán natal, esta vez como entrenador-jugador, que dirían en fútbol (como gimnasta y seleccionadora de Uzbekistán al mismo tiempo).
Con vistas a los juegos de Rio, ha participado en numerosas competiciones, como copas del mundo, juegos asiáticos, mundiales y torneos amistosos. Y llegó a Rio, claro que llegó. Entrenada/asesorada por su excompañera Boginskaya, compitió y quedó séptima en salto.
Ahora quiere llegar a Tokio 2020 y darle una medalla a Uzbekistán. Con el cambio de código y de normas para llegar a las finales de los torneos, está entrenando de nuevo los cuatro aparatos. Este año ya hemos podido verla:
He de reconocer que, para ser de donde Cristo perdió la zapatilla, baila flamenco mucho mejor que yo, que soy andaluza. Gran interpretación, se nota que disfruta el ejercicio y eso es una gozada.
Como conclusión a su evolución como gimnasta, en salto no ha tocado nada desde que nació. en suelo ha ido añadiendo y quitando cositas, pero ha dejado sus diagonales más o menos fijas. En barra y asimétricas ha preferido no tocar mucho. Lo que me sorprende es que tenga dos elementos con su nombre en este último pues, como ya hemos dicho, no es para nada su fuerte.
La semana pasada en París le dieron un trofeo por su longevidad en el deporte. Con lo pequeñita que parece, y lo grande que es:
¡No nos puedes faltar en Tokio!
Bibliografía:
Gymnovosti, «Chusovitina: I am a stronger athlete now that I was in 1992»
Gymn Forum, biografía y palmarés
![]() | |
| Deportividad no les faltaba (fuente) |
Nadia Comaneci, la niña rumana de catorce años que impactó al mundo en Montreal 76, llegó a Moscú con dieciocho y dispuesta a repetir su empresa. Si la dejaban, claro.
![]() |
| Deportividad no les faltaba (fuente) |
Nadia Comaneci, la niña rumana de catorce años que impactó al mundo en Montreal 76, llegó a Moscú con dieciocho y dispuesta a repetir su empresa. Si la dejaban, claro.
Para entender esta historieta es necesario que antes nos pongamos un poco en situación: en plena Guerra Fría, Estados Unidos decide boicotear los Juegos y no participar. Aunque Rumanía pertenecía al bloque comunista, siempre ha ido un poco por libre —de hecho, cuatro años después ignoró la respuesta soviética a este boicot y acudió a los Juegos de Los Ángeles—, lo que se traducen en una relación no muy boyante con el país soviético. A esto hay que sumarle la rivalidad histórica entre Rumanía y la URSS en gimnasia femenina y que las rumanas ganaron el oro por equipos en el mundial del año anterior.
Teniendo en cuenta todos esos datos y que, además, el presidente de la FIG era el ruso Yuri Titov, la pregunta se responde sola. Pero la verdadera pregunta es: ¿realmente fue necesario tanto despliegue de malignos medios para que Nadia no campeonara? Habiéndose caído esta de las asimétricas en la final por equipos, tenía verdaderamente complicada la victoria (recordemos que antes, tus notas de la final por equipos contaban un 50 % para la final individual); ¿se llevó a cabo finalmente el amaño?
La URSS lo tenía claro: en Moscú tenía que ganar una rusa. Y para ello tenían a Elena Mukhina, que ya había sido capaz de superar a Comaneci el año anterior. Desgraciadamente, esta se lesionó de gravedad a pocos días de la cita (y aquí tenemos otra grandiosa treta de Titov, declarando que se había lesionado cuando realmente se había quedado parapléjica),por lo que la rumana volvía a tener esperanzas de doblete. Solo tenía que superar a la alemana Maxi Gnauck y a las locales (qué más da si Nellie Kim, Natalia Shaposhnikova o Elena Davydova). Pero la ya citada caída casi que la dejó fuera de juego, así que la cosa estaba entre Gnauck, Kim y Davydova (Shaposh no tuvo su día).
Nellie falló en suelo y acabó quinta (por detrás de Shaposh, por cierto). Lo de que Elena Davydova en salto hiciera dos veces un Korbut —cuando por entonces ya se hacían mortales— es un tema que ya no sé si me hace reír o llorar. El caso es que la rumana terminó su último ejercicio (la barra) y su nota no salía. Entretanto, Davydova acabó en suelo y aquí viene la gran polémica:
Nada más acabar su ejercicio comenzó a jalear al público viéndose ganadora, pero la nota de Nadia aún no había salido ¿Cómo sabía ella entonces que había vencido? Sospechoso, ¿verdad? Aquí Bela Karoliy (el entrenador de las rumanas) estalló y acusó a los jueces de cambiar la nota de su gimnasta (más concretamente, acusó a la jueza de Alemania del este de mandar minorar las puntuaciones.
La explicación oficial fue que la jueza rumana vio que le estaban dando unas notas muy bajas y ordenó que se las subieran. Y así, con dos versiones diametralmente opuestas y tras 30 eternos minutos, salió la nota de Comaneci y dejó como campeona a Elena Davydova, una rusa que prácticamente había salido de la nada y estaba participando en su primera competición importante.
Pero posteriormente cambiarían las tornas. Y es que a la Unión Soviética le entraron los remordimientos y para las finales por aparatos sacó su vena comunista y decidió compartir la gloria. De esta manera, en el ejercicio de suelo revisaron la nota de Nadia para que pudiera alcanzar la nota de Kim y ambas compartieran el oro. Asimismo, se dice que en barra la verdadera ganadora debió haber sido Natalia Shaposhnikova, pero una vez más la superó la rumana. No obstante, nunca llueve a gusto de todos, ya que Karoliy aún piensa que la final de asimétricas la debió haber ganado su Emilia Eberle. Pero claro, Karoliy es Karoliy.
Y esta es, grosso modo, la historia. ¿Qué pensáis? ¿Hubo biscotto? ¿No? ¿Hubo luego biscotto a la la inversa o contrabiscotto? Qué más da, el caso es que Comaneci y Davydova en la actualidad mantienen buena relación e ignoran la polémica.
![]() |
| No parece importarles mucho (fuente) |
Bibliografía:
The Christian Science Monitor, «'Nadia 11' had all eyes in Moscow —but not the gold»
El Mundo, «La lección de Nadia»
The Washington Post, «Comaneci finally wins two golds as judging controversies continue»
Este fin de semana se han celebrado dos competiciones internacionales con participación española y ambas han resultado prolíferas en cuanto tiempo a buenos resultados para nuestros gimnastas.
Por un lado, la penúltima parada de la Copa del mundo por aparatos en Szombathely (Hungría), con presencia tanto masculina (Alberto Tallón, Ray Zapata y Néstor Abad) como femenina (Claudia Colom y Cintia Rodríguez).
Aunque los resultados de los chicos no acompañen, el balance es positivo, sobre todo por la buena evolución de Néstor tras su lesión de clavícula.
El esfuerzo de las chicas sí se ha visto reflejado en los resultados, con tres finales para Cintia y una para Claudia.
6 ° suelo. Gran última diagonal:
7 ° barra:
8° asimétricas. Qué pena la caída al final:
7 ° asimétricas:
Como guinda del pastel tenemos el internacional de Duiven en Holanda (también llamado Duiven Invitational), donde han llegado las medallas. En la competición general, Ana Pérez ha sido segunda, Nora Fernández cuarta y Paula Raya séptima, esto es, pleno en el top ten. En las finales por aparatos, Ana se ha colgado tres metales:
Plata en asimétricas, 13,5 (5,7 D)
Plata en barra, 13,067 (5,2 D). Empatada, nada más y nada menos que con Eythora:
Bronce en suelo, 13 (5,3 D). Lo que más llama la atención es el baile flamenco, es un ejercicio muy original:
A menos de un mes que estamos del mundial, es una gran noticia ver que las cosas marchan tan bien. Ahora solo queda ver quién irá a Montreal y darle a todos la enhorabuena por el trabajo bien hecho.
La semana pasada lo dejamos en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 con un ejercicio de suelo cada vez más dificultoso, un Tsukahara con pirueta en salto y unas asimétricas y una barra discretas.
1993 fue el año en que compitió por primera vez con Uzbekistán. De ese año destacan la DTB Cup y el mundial de Birmingham. Pese a que en este último solo pudo subirse al podio en salto para recoger el bronce, en la DTB fue campeona en suelo y segunda en asimétricas.
Inversión adelante carpado con pirueta y media y el Tsukahara en el mundial:
Pese a la caída, buenos giros, me siguen gustando las dislocaciones y doble agrupado atrás con doble pirueta de salida:
1994 fue el año de los Juegos asiáticos y, de nuevo, de los Juegos de la buena voluntad. Sin embargo, no fue un año de éxitos para Oksana, que obtuvo resultados que casi no la hicieron subir al podio.
Un cambio de música un tanto extraño («The hall of the mountain king»), una diagonal adelante aún sin dominar y pequeños cambios con respecto a años anteriores:
En asimétricas cambia la entrada. El primer cambio de banda me parece brutal. Un cambio de sentido en mitad del ejercicio que chirría un poco, misma salida y sin caída:
En 1995 nos quedó claro que Uzbekistán no es la Unión Soviética, pues en el mundial solo pudieron quedar decimosextas (decimonovena ella en el concurso individual). Pero mirad qué seguridad en los saltos, que siguen siendo los dos de años anteriores. Oksana se nos estaba empezando a convertir en una auténtica saltadora:
1996 fue el año de sus segundos Juegos Olímpicos, donde quedó décima. A mi parecer, es un puesto que no está absolutamente nada mal.
Las asimétricas son prácticamente iguales, pero aquí sí me parece más fluido el cambio de sentido. En general, se nota buena evolución:
No tenemos mucho donde comparar en barra, pero mirad el mortal adelante de entrada tan complicado y decid si os suena. Desgraciadamente, sufre una caída (dejando ver que no es su mejor aparato):
En 1997 apenas la pudimos ver. No obstante, fue cuarta en la American Cup y primera por equipos en la Messe Cup.
En suelo, nuevo cambio de música, el doble en plancha altísimo, doble bloble agrupado, pirueta con rebote y doble en carpa. Conserva su seña de identidad, la música española al principio y luego mucho más cañera, buena interpretación... creo que es mi suelo favorito de Chuso:
La barra es similar, pero esta vez sin fallos. ¡Y mirad, lleva un choker!
En 1998 compitió sin grandes resultados, en 1999 se retiró para ser mamá y pudimos verla de vuelta en 2000, en sus terceros Juegos Olímpicos, donde no pudo pasar de la ronda preliminar (¡totalmente comprensible!).
En 2001 volvió con las pilas cargadas: campeona en suelo en la DTB, campeona del memorial Gander, primera en salto y asimétricas en Glasgow y segunda en salto en el mundial.
En suelo vuelve a esa inquietante versión de «The hall of the mountain king», pero incluye unos originales giros en salto:
Inversión adelante carpado con pirueta y Tsukahara pirueta y media, es una chica de costumbres ganadoras:
En 2003 bajó una posición, pero siguió en el podio. En este vídeo, Bart Conner (el comentarista, exgimnasta y marido de Comaneci) nos desvela que Oksana ya vivía en Alemania en aquella época:
Durante los próximos años, y hasta 2006, entrenó en Alemania, pero representó a Uzbekistán, hasta que pudo conseguir la nacionalidad. En los Juegos Olímpicos de 2004 volvió a no superar los preliminares, mientras que en el mundial de 2005 no tuvo una buena actuación.
Es esta la época en la que empezamos a verla más en salto y cada vez menos en el resto de aparatos, pero eso lo veremos en la próxima entrada.
Bibliografía:
Hoy vengo a hablaros de una gimnasta que bien podría pertenecer por edad a la sección «Recordando viejas glorias», pero su grandeza la trae a «Gimnastas que me gustan». Y no es otra que la uzbeca Oksana Chusovitina, nacida en 1975, esto es, 42 añitos de nada.
¿Que por qué me gusta? Mayormente, porque ha vivido mucha gimnasia: ha tenido a leyendas del deporte como entrenadores, ha sido testigo del cambio de sistema de puntuación, ha competido en 7 JJOO con sus 7 cambios de código, y ha ganado mundiales cuando sus rivales aún no habían ni siquiera nacido. También ha competido bajo cuatro banderas diferentes, ha vivido el esplendor, la caída y la posterior ramificación de la Unión Soviética, ha sido madre y posteriormente ha vuelto a la competición y, lo más importante, todo esto lo ha hecho ganándose el respeto y la admiración de amigos y rivales. Hoy, y durante la próxima entrada, repasaremos su carrera, que no es corta.
Aunque desde hace muchos años la identificamos como una especialista en salto, Oksana comenzó su carrera como gimnasta completa, y es que en aquella época no se llevaba tanto dedicarse a un único aparato. Su primera victoria importante fue en el campeonato junior de la Unión Soviética de 1988, donde además ganó la final de suelo.
Doble en plancha, doble agrupado, unos estiramientos que recuerdan a Comaneci, ¿media pirueta y doble agrupado? (esta diagonal se ve borrosa), doble pirueta, rebote y agrupado adelante:
En el 90 participó en los Juegos de la buena voluntad, ojito al nombre de la competición que Estados Unidos y la Unión Soviética se sacaron de la manga para hacer público lo bien que se llevaban. Tenía un formato parecido a los Juegos Olímpicos y se celebraba cada cuatro años, una vez en cada país. Aquí, además de ganar con el equipo, ganó el salto, lo que nos hace entrever que la especialidad le viene de lejos.
Paloma mortal adelante en carpa con media pirueta que clava con un poco de dificultad, y tsukahara con pirueta, bastante mejor que el primero:
También podemos ver evolución en su ejercicio de suelo con respecto al del campeonato junior. Enlaza un flic-flac en la primera diagonal, otro en la segunda y, además, un salto y un agrupado adelante. La cuarta diagonal cambia, esta vez es un doble carpado atrás que es una lástima que no clave, porque se ve mayor fluidez y, sobre todo, más intensidad en la interpretación:
En cuanto a barra, aún no dominaba los mortales agrupados y las zancadas no llegaban a los 180 grados. Se nota que no es su fuerte, pero no está mal. Como buena adelantada a su tiempo, Oksana ya hacía giros cosacos antes de que se pusieran de moda. Es más, los hacía antes de que hubieran nacido quienes los pusieron de moda:
En 1991 participó en su primer mundial. No consiguió superar a Milosovici en salto y se llevó la plata, pero sí logró el oro en suelo. Esto quiere decir que, en sus inicios, el suelo era, si no el que más, uno de los aparatos más fuertes de Chuso. En asimétricas y barra, sin embargo, no llegó a despuntar.
Su ejercicio sigue evolucionando. Añade media pirueta al doble en plancha, sin embargo, la segunda diagonal baja su dificultad. Más piruetas, ahora también en el doble agrupado de la tercera diagonal. También vemos un tímido giro en L y que el salto "Shushu" lo deja para el final del ejercicio. La expresión, no obstante, me parece peor aquí:
Uno de sus saltos, clavado, aunque sigue siendo el mismo que el año anterior:
Pero también era correcta en asimétricas y las dislocaciones del principio merecen mención:
Llegamos a 1992, año olímpico. Chuso participó en los juegos de Barcelona, ya con su segundo país, pues los países exsoviéticos compitieron juntos bajo el nombre de Equipo Unificado. Cómo no, consiguió convertirse en campeona olímpica por equipos, pero una desafortunada salida del tapiz en su primera diagonal (que seguía siendo doble en plancha con media pirueta) la dejó en séptimo lugar. Vuelve a colocar el salto antes de la última diagonal y la expresión resurge con el acertado cambio de música:
Ese mismo año quedó tercera en salto en el mundial con su ya domado tsukahara con pirueta:
Ya en 1993, con la caída de la Unión Soviética, Oksana comenzó a competir con la federación de su país de origen, Uzbekistán, al que representaría hasta 2006, cuando decidió competir con Alemania. Su evolución en vídeo la veremos en la próxima entrada, pero antes me gustaría dejar algunos datos biográficos.
Se casó en 1997 y tuvo un hijo, Alisher, en el 99 (¡incluso su hijo es mayor que algunas de las rivales de su madre!). En 2002 le diagnosticaron Leucemia a Alisher, por lo que toda la familia decidió mudarse a Alemania para que este recibiera tratamiento. Y es por eso, en agradecimiento, por lo que Oksana decidió dejar de representar a Uzbekistán para competir con Alemania. Sin embargo, por problemas con la nacionalidad y pese a entrenar en Alemania, siguió compitiendo con Uzbekistán unos años, hasta 2006.
Su paso de all-arounder a especialista ha sido progresivo, pues hasta 2005/2006 la hemos visto competir incluso en asimétricas, uno de sus aparatos menos fuertes. Algo muy curioso es que, pese a que las paralelas no son su fuerte, tiene dos elementos con su nombre en el código, además de uno en suelo y dos saltos. En barra, sin embargo, aún no se ha estrenado, pero quién sabe. Sus elementos:
Salto: inversión adelante, mortal adelante carpado con una pirueta.
Salto: inversión adelante, mortal adelante extendido con pirueta y media.
Asimétricas: giant atrás al apoyo invertido con un giro de 360 º saltado al apoyo invertido.
Asimétricas (esto es una salida): balanceo adelante al doble mortal atrás agrupado con una pirueta en el segundo mortal.
Suelo: doble mortal en plancha atrás con una pirueta.
Bibliografía:
Durante el viernes y el sábado ha tenido lugar el U. S. Classic, una competición estadounidense femenina, tanto junior como senior. Es relativamente interesante esta competición ya que, al ser la previa clasificatoria del campeonato nacional, es una oportunidad para ver cómo van las gimnastas con más nombre y echarle el ojo a alguna nueva. Se lleva celebrando desde el 83, aunque ha ido cambiando de nombre a lo largo de los años.
Esta edición la ha ganado Alyona Shchennikova, estadounidense de pura cepa, nacida en 2001 y residente en Colorado. A Alyona la conocemos del trofeo de Jesolo y de alguna competición doméstica. Podéis consultar su ficha en la web de la federación estadounidense de gimnasia pinchando aquí.
A decir verdad, no me entusiasma. A pesar de ser la más regular, viéndola, se me queda la misma cara que mantiene durante todos sus ejercicios:
El segundo lugar ha sido para Abby Paulson, a quien también pudimos ver en Jesolo.
En cuanto a las más conocidas internacionalmente, Ragan Smith ha competido en barra y asimétricas y ha ganado los dos. Ha ido a lo que ha ido. 6.2 de dificultad en barra y 6 en paralelas, ahí es nada. Dos mortales conectados y luego uno con pirueta, mortal adelante, baile del trenecito y doble en carpa de salida. La verdad es que ha sido muy bueno. Esta chica está cada día más alta, ¿no os parece?
Ashton Locklear, por su parte, ha sido octava en barra.
| Resultados (fuente: USAGym) |
Si habéis ojeado el código, seguramente habréis visto una
serie de garabatos en la esquina inferior derecha de los recuadros que
describen cada elemento:
Pero, ¿qué son estos dibujos? ¿Para qué sirven? Pues bien, estos
símbolos son, ni más ni menos, la representación gráfica y esquematizada del
elemento que se está describiendo. Esto es, el movimiento que realiza el
gimnasta en el aparato. Y no sirven para otra cosa que para ayudar a los jueces
a componer la nota D a medida que el gimnasta va desarrollando su ejercicio. Si
tuvieran que escribir los nombres de los elementos tardarían una eternidad en
completarlo, tendrían que pedir al gimnasta que repitiera la rutina (o ver una
repetición en vídeo)… sin embargo, utilizando este sistema, pueden componerla a
tiempo real.
Como curiosidad, esta manera de reconstruir una rutina nació
en los noventa para los ejercicios de caballo con arcos, que suelen ser tan
rápidos y con tanto movimiento que no da tiempo a estar a todo. Posteriormente,
en el 97, se añadieron al resto de aparatos, tanto en masculina como en
femenina.
Así, los saltos mortales se representan con una especie de
ele minúscula para los que son hacia atrás, y la misma ele pero invertida para
los que son adelante. Si haces un mortal, una ele, si haces dos, dos eles, y
así sucesivamente. Detrás de estas eles aparece una rayita que expresa la
posición del cuerpo (una V para la carpa, un > para el agrupado y un / para la plancha). Por
último, también se cuentan las piruetas, esta vez con una especie de muelle
donde hay una C y cada C adicional es una pirueta. Cuando se hace media
pirueta, se dibuja la siguiente y se tacha (es decir, si se hacen dos piruetas
y media, se dibujan cuatro partes del muelle y se tacha la cuarta).
Esto pudimos verlo durante los pasados Juegos Olímpicos de
Rio, cuando a la saltadora coreana le degradaron su Yurchenko triple pirueta y
le contaron una doble pirueta y media. El realizador enfocó a una de las juezas
enseñando un cartel con un muelle de cuatro partes y la cuarta tachada:
| Fuente |
Y absolutamente cada elemento, en cada aparato, tiene su
propio símbolo (los molinos son círculos con una raya delante o detrás, según
la dirección del mismo; los cristos y san pedros son cruces; , los saltos son
flechas…), que los jueces van combinando para construir la nota D.
Como apunte final, según el documento de la F. I. G., estos
preciosos garabatos son obra del británico Andrew Tombs. Gracias, Andrew, por
hacernos la gimnasia más fácil.
Bibliografía:
Te dicen que están echando el europeo de gimnasia y lo primero que te encuentras es esto, pues te quedas un poco extrañado:
Es una pequeña broma. Este chico es un gimnasta chipriota, y me apetecía mencionarlo para alabar su coraje, puesto que en la final individual, durante la tercera rotación (para él el salto), se hizo daño, pero fue capaz de sacar fuerza para terminar la competición haciendo, lesionado, paralelas, barras y suelo. Bravo.
Empezamos analizando la final individual masculina. Lo primero que tengo que mencionar es que comenzó bastante lento, con mucho tiempo de espera entre ejercicios. Los chicos del primer grupo (el de los favoritos) comienzan en suelo. El suizo Hegi hizo un elemento gimnástico que a mí siempre me ha hecho mucha gracia, un ángulo de piernas horizontales (creo que se llama Manna), ya que parece que se está oliendo sus partes. Hablando de cosas serias, en el ejercicio del ruso Dalaloyan, lo que peor estuvo fue el salto de gacela, y eso también es curioso. Verniaiev se resbaló en la primera diagonal, pero conociendo a Oleg, no puedes pensar que ahí acaban sus opciones al oro. También me gustó el regreso de Nikita Ignatiev, que tiene unas diagonales combinadas de mortales y piruetas muy bonitas. El ejercicio del británico James Hall, otro de los favoritos, no tuvimos la oportunidad de verlo.
En cuanto a gimnastas de otros grupos, el alemán Herder, en caballo con arcos, hizo un ejercicio muy bueno, con una cadera altísima.
En la segunda rotación, caballo con arcos, Hegi tuvo dos caídas, y eso sí que se hace casi imposible de remontar. Y aquí dio comienzo la remontada de Oleg; no obstante, siempre suele darnos un pequeño sustito (que si me faltan fuerzas para subir al apoyo invertido, que si se me tuerce el cuerpo y luego lo enderezo...), pero frena muy bien el cuerpo y consiguió buena nota. Ignatiev tiene unos molinos americanos amplísimos, me encantan (bueno, a mí me encanta todo lo que hace Nikita, excepto lesionarse), y su salida fue simple, sin giros. El ejercicio de Dalaloyan no lo pusieron, pero obtuvo menos de 14 puntos, lo que lo dejó un poco rezagado. Algo que es digno de mención, es que animó a Arican cuando se atascó en su ejercicio y logró salvarlo. Y es algo que le he visto durante todo el europeo.
En otros aparatos, el neerlandés Deurloo dobla mucho los codos en anillas, me da un poco de miedo verlo.
A principios de la tercera rotación, Hall iba primero, pero como no nos enseñaban sus ejercicios, pues nada. Los dos rusos iban décimo y undécimo, pero no nos desesperemos. Por fin podemos ver un ejercicio de Hall, y he de decir que no me hacen gracia sus planchas, no las marca demasiado rectas. Con este ejercicio se descolgó del primer puesto. Verniaiev, sin embargo, pese a no tener cuerpo de anillas, marca muy bien los elementos de fuerza, sus anillas no se mueven y clava las salidas. Y aquí quiero hacer un llamamiento a los realizadores: POR FAVOR. LAS ANILLAS DE IGNATIEV SON OBLIGATORIAS, TODO EL MUNDO DEBE VER LAS CARAS TAN GRACIOSAS QUE PONE.
En otros aparatos, muy buen salto del armenio Datvian que, a lo tonto a lo tonto, se colocó arriba. Me hace gracia que, mientras espera para comenzar su ejercicio, se sienta en el suelo. En paralelas, el lituano Tvorogal comienza con movimientos en una banda, muy original. En barra, el belga Gentges hizo unos molinos adelante en presa cubital tan lentos, que son dignos de museo.
La cuarta rotación fue la de salto. Dalaloyan hizo un casi perfecto Yurchenko triple pirueta. Oleg sigue con su Dragulescu, para asegurar, ya que lo clava prácticamente siempre. A Ignatiev se le fue para atrás el Roche.
En otros aparatos, Datvian estuvo muy elegante en paralelas, aunque le falta dificultad. Dauser, el alemán, es elegantísimo, una rectitud de palo de escoba. Es una pena que no clavara la salida.
Quinta rotación. Verniaiev dobló los codos y se le fue el apoyo a dos manos en una banda, lo salvó la dificulta. Ignatiev tiene un ejercicio precioso, solo tuvo una pequeña colocación de manos casi imperceptible y la salida no clavada. Dalaloyan tiene el mismo comienzo que tenía antes Nguyen. Siempre aplaude los ejercicios de sus rivales, me encanta su deportividad.
En la última rotación, la barra, Ignatiev hace un doble mortal com pirueta extendido, y luego otro agrupado, un molino con una mano (que es algo que tiene que volver a ponerse de moda, por favor) y una salida clavada lejísimos. Tengo que ponerle una pega, y es que sus giros no me parecen estéticos. Dalaloyan es muy potente en las sueltas, pero eso no le hace perder la rectitud del cuerpo, es un estilo diferente, y una máquina de clavar salidas, esta vez un doble extendido con doble pirueta. Oleg sigue teniendo problemas en las verticales, pero esta vez un poco mejor, aun así, había logrado no solo remontar, sino asegurarse algunas décimas de colchón. Acabó su ejercicio como Simeone, jaleando a la grada.
Y así acabó la cosa, y con Oleg organizando el photocall, que ya es todo un experto.
En la final femenina, lo normal era que ganara la pequeña de las Downie, pero Sofia Kovacs fue capaz de hacerla sufrir durante toda la final. De hecho, yo ya la veía ganadora. También hubo lucha por el bronce.
En la primera rotación, salto, ninguna de las dos tuvo ningún problema. Me gustó la italiana Griseti en asimétricas, muy tiesa, me recordó a Nastia Liukin. Luego estuvo muy discreta en el resto de aparatos.
En la segunda rotación, asimétricas, el combo Navieba-Pak de la rusa Eremina es increíble. Eythora se cayó, así como Schaffer, lo que les dificultaba la lucha por las medallas.
La tercera rotación, la barra, fue un rosario de desequilibrios: Downie, Eythora y Eremina. La única que no falló fue Kovacs. Aquí hubo otra italiana que me gustó: Maggio en suelo; es potente, pero artística, y eso está muy bien.
En la última rotación aparece Kim Bui, que puede meterse en la lucha por el bronce. Eremina hace un primer giro un poco chapucero, pero el segundo fue bastante mejor. No obstante, se salió del tapiz en la tercera diagonal. Kovacs no falló (aunque sí lo hizo su dificultad): elegante, mucha altura y muchos saltos gimnásticos. Y por último salió Downie que, seguramente por la presión de no verse ganadora, se respaló. Pero eso no fue impedimento para que acabara colgándose el oro. Al final el bronce se lo colgó la francesa De Jesus.
En definitiva, el europeo de caras nuevas que ganaron dos conocidas.
Suelo masculino:
Cunnigham: triple pirueta final clavada, y un doble agrupado adelante muy abrupto, muy chulo.
Dolgopyat: me da la impresión de que coge mucha carrerilla y deja poco espacio para los saltos. La tercera diagonal es una combinación de pirueta atrás y pirueta adelante, muy original.
Zapata: nuestro Ray estuvo bastante peor que en la clasificación, con dos resbalones. Aun así, su doble en plancha de salida es altísimo.
Shatilov: penúltima diagonal (pirueta y media-pirueta-pirueta y media) marea y todo. Es un gimnasta altísimo, por lo que su suelo luce mucho.
Verniaiev: en la primera diagonal casi se va fuera del rebote. Quitando eso, no tuvo fallos gordos.
Lankin: su primera diagonal es el triple agrupado atrás. Es muy elegante, aunque sus recepciones regular. Paloma del Río (voz española de la gimnasia) comentó que le recuerda girando a Valeri Liukin, y es curioso, pues el triple atrás tiene su nombre.
Bulanski: me gusta ver a algún bielorruso metido en alguna final. Casi sienta el doble adelante con doble pirueta.
Salto femenino:
Esta final tuvo dos nombres propios: Yurchenko doble pirueta y López. Más que una final, parecía la vuelta de los ejercicios obligatorios, todas hicieron los mismos saltos. Eso está bien para comparar, pero si los jueces, en el Yurchenko, les dan a todas un 14.400, pues poco vas a comparar. Eso sí, el más bonito fue el de Kovacs y los jueces supieron reconocerlo. Devai (la otra húngara), por su parte, hizo el López más bonito. Maria Paseka, pues fue Maria Paseka. A mí no me gusta nada su apertura de piernas al entrar al caballo, un día de estos da a luz una criatura. Hizo un Amanar (inteligente, estando en Rumanía), quién ha visto y quién ve a ese salto. El oro fue para Devillard, que le dio su segunda medalla a Francia con su regularidad. Una cosa que me ha resultado curiosa es que Downie salta con los brazos pegados a la cadera en lugar de cruzados delante del pecho.
Caballo con arcos:
Beliavskiy se llevó el oro gracias al despiste de Berki, que tardó más de 30 segundos en empezar su ejercicio y se llevó una deducción de tres décimas. Deducciones en caballo, ya vez. Los ejercicios del oro y el bronce (Beliavskiy y Derninyam) se me hicieron muy similares, sobre todo al final, pues ambos terminan con Magyar, Sivado y un giro de salida.
La final de asimétricas no pude verla, pero el podio fue Derwael, Eremina, Ellie Downie. Tampoco suelo femenino (Meknikova, Downie, Eythora) ni barra alta (Bragger, Hegi, Beliavskyi).
Anillas:
Me resultó muy curioso que los tres ganadores comenzaran haciendo los elementos de fuerza y dejaran los de vuelo para el final. Petrounias sigue intratable (quizá podrían adelantarlo si recibiera una deducción por perder tiempo, como Berki), Tulloch empezó con un San Pedro (olé él) y Radivilov es fortísimo, me gusta su doble en carpa adelante a San Pedro.
Barra de equilibrio:
Final atípica, pues hubo 9 participantes. A esta final la llamaré «Iordache: the comeback». Tabea Alt salió a competir después de una intoxicación alimentaria que la dejó sin final individual. Evidentemente, hizo un ejercicio muy regulero, pero su actitud es loable. Otras que no tuvieron la final de su vida fueron Wevers (la campeona olímpica, muy imprecisa en los giros), Boyer y Fragapane. Kovacs muy bonita pero, una vez más, le falló la dificultad. Eythora tuvo un pequeño gesto con las manos que me pareció un sutil guiño a Nadia Comaneci, y un Korbut muy chulo. Downie no me gustó mucho, se toma mucho tiempo, es muy poco fluida y sus zancadas rara vez llegan a los 180 grados.
Y luego estaban las rumanas. Iordache, con muy buen ritmo y las conexiones muy bien marcadas (excepto una, que creo que perdió). Eso y la salida la hicieron pasar el resto de la final preocupada y rezando por que nadie le quitara el podio. Y lo de Ponor ya es de otro mundo. Zancadas amplísimas, ni una imprecisión, ritmazo, y un Onodi-Split-Omelianchik chulísimo. Un ejercicio para enmarcar.
Salto masculino:
Hay que ver cómo clava Dalaloyan los saltos, es un Defer de la vida. Un salto por encima de 15, que con el nuevo código es difícil de ver.
A Cunningham, en su segundo salto le faltó un cuarto de giro, a lo que Paloma del Río espetó: «underrotated, claramente». Me hizo mucha gracia.
Datvian lleva en el salto las piernas completamente juntas, te quiero. En el otro estremo, el llamado Paseka style, tenemos a Radivilov y a Medvedev (que el pobre tuvo un salto nulo).
Oleg sigue con su Dragulescu y su pequeño pasito. En el segundo entró con las rodillas flexionadas, por lo que le faltó un poco de altura.
Dragulescu hizo un Dragulescu: es su salto y tiene que promocionarlo. Lo aterriza un poco más lejos y se sale del pabellón, muy bueno. Nadia sufrió en la grada. El Scherbo casi lo clava, pero también muy bueno.
Paralelas:
La final de la elegancia y del nivelazo: cinco notas por encima del 15. Aquí tengo una opinión impopular, y es que Oleg no es mi favorito. Siempre se le dobla un poco el cuerpo y luego endereza y, para mí, pierde vistosidad. Aun así, su gran desplazamiento y el Makuts son muy buenos.
Dauser no fue una sorpresa, pues ya habíamos notado su paloescobismo en la final individual. Hace un montón de giros con una mano (Healy-Diamidov).
Nagorniy tiene unos giros con apoyo a una banda simplemente preciosos.
También quería comentar que Nguyen ha cambiado su entrada, que tanto me gustaba (porque podíamos ver a Belenki, no por otra cosa) y que tiene unos saltos al apoyo de manos altísimos. Ah, y que Dalaloyan estaba en una esquina aplaudiendo todos los ejercicios.









