Con la tecnología de Blogger.

Gimnasia ¿artística?

    • Competiciones
    • Elementos: ¿qué es el...?
    • Ejercicio descrito
    • Encuentra las 288 diferencias
    • Gimnastas que me gustan
    • Recordando viejas glorias
    • Otros


    A veces la F. I. G. tiene unas caídas que ni un bombero retirado.

    Continue Reading

    Ayer se disputó la final del Mundial de fútbol de Rusia entre las selecciones de Francia y Croacia. La final balompédica se la llevó el equipo galo, pero... ¿y en gimnasia? ¿Qué país tiene la mejor selección?


    Continue Reading

    Larry Nassar ha sido condenado a 175 años de prisión por abusos sexuales hacia sus pacientes. Más una anterior condena de 60 años por tenencia de pornografía infantil.


    Continue Reading
     

    Se nos acaba ya el año postolímpico, ya ya era hora, porque qué follón... El primer año del ciclo suele haber un nivel más bajo de lo habitual, pero es que a eso se le han sumado lesiones en masa, un mundial paupérrimo y el escándalo sexual que ha sacudido Estados Unidos.


    Continue Reading

    Hace unas semanas salió a la luz un escándalo sobre abusos sexuales en Hollywood.  El productor Harvey Weinstein ha sido acusado de acoso e incluso violaciones por parte de gente del gremio que ha trabajado con él (entre ellos, numerosas actrices).


    Continue Reading






    Deportividad no les faltaba (fuente)



    Nadia Comaneci, la niña rumana de catorce años que impactó al mundo en Montreal 76, llegó a Moscú con dieciocho y dispuesta a repetir su empresa. Si la dejaban, claro.



    Continue Reading
    Deportividad no les faltaba (fuente)
    Nadia Comaneci, la niña rumana de catorce años que impactó al mundo en Montreal 76, llegó a Moscú con dieciocho y dispuesta a repetir su empresa. Si la dejaban, claro.

    Para entender esta historieta es necesario que antes nos pongamos un poco en situación: en plena Guerra Fría, Estados Unidos decide boicotear los Juegos y no participar. Aunque Rumanía pertenecía al bloque comunista, siempre ha ido un poco por libre —de hecho, cuatro años después ignoró la respuesta soviética a este boicot y acudió a los Juegos de Los Ángeles—, lo que se traducen en una relación no muy boyante con el país soviético. A esto hay que sumarle la rivalidad histórica entre Rumanía y la URSS en gimnasia femenina y que las rumanas ganaron el oro por equipos en el mundial del año anterior.

    Teniendo en cuenta todos esos datos y que, además, el presidente de la FIG era el ruso Yuri Titov, la pregunta se responde sola. Pero la verdadera pregunta es: ¿realmente fue necesario tanto despliegue de malignos medios para que Nadia no campeonara? Habiéndose caído esta de las asimétricas en la final por equipos, tenía verdaderamente complicada la victoria (recordemos que antes, tus notas de la final por equipos contaban un 50 % para la final individual); ¿se llevó a cabo finalmente el amaño?

    La URSS lo tenía claro: en Moscú tenía que ganar una rusa. Y para ello tenían a Elena Mukhina, que ya había sido capaz de superar a Comaneci el año anterior. Desgraciadamente, esta se lesionó de gravedad a pocos días de la cita (y aquí tenemos otra grandiosa treta de Titov, declarando que se había lesionado cuando realmente se había quedado parapléjica),por lo que la rumana volvía a tener esperanzas de doblete. Solo tenía que superar a la alemana Maxi Gnauck y a las locales (qué más da si Nellie Kim, Natalia Shaposhnikova o Elena Davydova). Pero la ya citada caída casi que la dejó fuera de juego, así que la cosa estaba entre Gnauck, Kim y Davydova (Shaposh no tuvo su día).

    Nellie falló en suelo y acabó quinta (por detrás de Shaposh, por cierto). Lo de que Elena Davydova en salto hiciera dos veces un Korbut —cuando por entonces ya se hacían mortales— es un tema que ya no sé si me hace reír o llorar. El caso es que la rumana terminó su último ejercicio (la barra) y su nota no salía. Entretanto, Davydova acabó en suelo y aquí viene la gran polémica:

    Nada más acabar su ejercicio comenzó a jalear al público viéndose ganadora, pero la nota de Nadia aún no había salido ¿Cómo sabía ella entonces que había vencido? Sospechoso, ¿verdad? Aquí Bela Karoliy (el entrenador de las rumanas) estalló y acusó a los jueces de cambiar la nota de su gimnasta (más concretamente, acusó a la jueza de Alemania del este de mandar minorar las puntuaciones.

    La explicación oficial fue que la jueza rumana vio que le estaban dando unas notas muy bajas y ordenó que se las subieran. Y así, con dos versiones diametralmente opuestas y tras 30 eternos minutos, salió la nota de Comaneci y dejó como campeona a Elena Davydova, una rusa que prácticamente había salido de la nada y estaba participando en su primera competición importante.



    Pero posteriormente cambiarían las tornas. Y es que a la Unión Soviética le entraron los remordimientos y para las finales por aparatos sacó su vena comunista y decidió compartir la gloria. De esta manera, en el ejercicio de suelo revisaron la nota de Nadia para que pudiera alcanzar la nota de Kim y ambas compartieran el oro. Asimismo, se dice que en barra la verdadera ganadora debió haber sido Natalia Shaposhnikova, pero una vez más la superó la rumana. No obstante, nunca llueve a gusto de todos, ya que Karoliy aún piensa que la final de asimétricas la debió haber ganado su Emilia Eberle. Pero claro, Karoliy es Karoliy.

    Y esta es, grosso modo, la historia. ¿Qué pensáis? ¿Hubo biscotto? ¿No? ¿Hubo luego biscotto a la la inversa o contrabiscotto? Qué más da, el caso es que Comaneci y Davydova en la actualidad mantienen buena relación e ignoran la polémica.

    No parece importarles mucho (fuente)


    Bibliografía:

    The Christian Science Monitor, «'Nadia 11' had all eyes in Moscow —but not the gold»
    El Mundo, «La lección de Nadia»
    ESPN, «Olympic medalists meet up again without controversy»
    The Washington Post, «Comaneci finally wins two golds as judging controversies continue»
    Continue Reading
    Tras más de un mes sin wifi debido a la mudanza, pido perdón y continuamos.

    Aunque es un fenómeno que suele darse más en gimnasia rítmica, las chicas de artística también suelen aprovechar la música de sus ejercicios de suelo para hacer un pequeño guiño a la ciudad o país donde están compitiendo.

    Y es que elegir una música local tiene sus ventajas: hace que el público se sienta identificado y conecte en todo momento con el ejercicio. Y tener al público a tu favor es una ventaja notable.

    ¿Y trae esto consecuencias positivas en la nota? Realmente no, pues cada juez es de un país y, además, se supone que son imparciales. Pero quizá en la nota E sí que pueda suponer un pequeño impulso, en tanto en cuanto la concentración de la gimnasta se supone mayor. Quiero decir, no es lo mismo una grada callada, aburrida, que una grada que disfruta y jalea lo que estás haciendo.

    Y ya cuando la gimnasta es del mismo país donde se está compitiendo y elige su propia música, el pabellón de puede venir abajo.

    En todo caso, considero que nunca se debe sacrificar la interpretación a favor de una música local. Si el estilo de la gimnasta no casa con el folclore del país, mejor elegir un tema que se adecúe a la atleta y no a la grada.

    Veamos ahora una recopilación de gimnastas que optaron por elegir una música local para homenajear al anfitrión del torneo:

    Elena Naimushina (que por cierto, nos ha dejado este año), en Moscú 80 echó abajo el pabellón con Kalinka. Una rusa en Rusia con música rusa, ¿qué más? 



    En Barcelona 92, Svetlana Boginskaya eligió a los Gipsy Kings que, aunque franceses, hacen flamenco-rumba en español:


    Y Tatiana Lysenko y su malagueña:



    Simone Biles utilizó samba en Rio:



    Y por último, tenemos el ejemplo contrario (y mi favorito). Gabby Douglas, o cómo convertirse en campeona olímpica en Londres con el Pa panamericano:



    Continue Reading
    Hace poco, el exgimnasta ruso Alexei Nemov (conocido en el mundo de la gimnasia como Sexi Alexei) fue introducido en el salón de la fama (International Gymnastics Hall of Fame). Con motivo de dicho nombramiento, ha concedido una entrevista a la revista International Gymnast Magazine.

    En ella, recuerda el curioso episodio que vivió en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, cuando se convirtió en protagonista de la final de barra e, indirectamente, en el cambio del código de puntos, que pasó de una puntuación sobre 10 a una de final abierto. Lo que pasó es que, tras un espectacular ejercicio plagado de sueltas conectadas, recibió una nota que no convenció al público. Este, indignado, comenzó a silbar a los jueces, que revisaron la nota de Nemov, dejando la final paralizada durante un buen rato. Finalmente, comunicaron su nota definitiva que, pese a haber subido unas cuantas milésimas, no fue suficiente para que Alexi subiera al podio. Lo mejor de todo es verlo muerto de vergüenza pidiendo calma al público:


    Pero lo importante de la entrevista, lo que puede llegar a generar debate, es su opinión acerca de la proliferación de especialistas en las finales por aparatos. Según Nemov, los gimnastas deberían centrarse en la competición individual y no en uno o dos aparatos, pues la gimnasia es un deporte multidisciplinario.

    Si bien ha existido siempre, es cierto que la figura del especialista ha proliferado en los últimos años. Antes el gimnasta trabajaba los cuatro o seis aparatos, ahora cada vez más los hay que prefieren centrarse en uno o dos. Esto les quita la opción de la competición individual, pero les suma posibilidades en las finales por aparatos.

    Por un lado, es cierto que esto divide la gimnasia, como si fuesen dos deportes diferentes: por un lado, el all-around; por el otro, las finales individuales. En este aspecto quizá no me parezca lo más justo, pues los especialistas restan opciones de medalla a los que participan en el all-around: menos aparatos en los que centrarse y menos competición previa los hace llegar más frescos a la final.

    Pero por otro lado, me parece una buena forma de reciclarse para los gimnastas de mayor edad que no se ven capacitados para entrenar todos los aparatos a un nivel competitivo. Porque es esto lo que más solemos ver: antiguos gimnastas completos que, con el paso de los años, se han ido especializando, véase Oksana Chusovitina (salto) o Fabian Hambüchen (barra). Además, esto nos da la posibilidad de ver ejercicios de un altísimo nivel, que para el espectador siempre es bueno.

    Pero, ¿ganan siempre a los especialistas? No hay más que ver los resultados de los últimos Juegos Olímpicos. En femenina, todas las medallas de oro por aparatos las coparon Simone Biles y Mustafina, medallistas en la final individual. Podemos considerar a Sanne Wevers como especialista en barra y asimétricas. Además de Wevers, Paseka logró la plata en salto y Steingruber el bronce, si bien esta última es gimnasta completa aunque destaque en salto y suelo. En asimétricas lograron medalla Madison Kocian y Sophie Scheder, también especialistas. Pero en ninguno de los dos aparatos las especialistas lograron el oro.

    En masculina sí podemos ver cómo destacan más los especialistas. En salto, Ri Se Gwang; en anillas, tanto Petrounias como Zanetti; y, en barra Hambüchen. Sin embargo, Oleg Verniaiev y Max Whitlock, plata y bronce de la general respectivamente, consiguieron el oro en paralelas el primero y en suelo y caballo con arcos el segundo.

    En fin, me parece una desventaja para los gimnastas completos, pero como espectadora me gusta ver especialistas en competición. Los gimnastas completos siguen siendo capaces de ganar en las finales por aparatos, no siempre ganan los especialistas.


    Bibliografía:

    International Gymnast, «Nemov Favors All-around 'for Equity and Beauty'»
    F. I. G., Q and A on the new Oympic qualification system in Gymnastics
    Continue Reading
    Qué jovenzuelos tan cuquis (fuente)


    La entrada de hoy es un vulgar cotilleo, como diría mi profesor de historia del instituto. Y es que durante un tiempo corrió el rumor de un romance estival entre el ciclista Taylor Phinney y la gimnasta Shawn Johnson durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

    Ambos debutaron en esos juegos representando a Estados Unidos. Taylor, aunque ahora se dedica al ciclismo en ruta, compitió en persecución individual (quedó séptimo, por cierto). Shawn fue subcampeona de la general de gimnasia artística, por equipos y en suelo; y campeona en barra de equilibrio.

     Todo el mundo ha oído hablar de lo que sucede en la villa olímpica durante los juegos, y entre dos jóvenes de 16 y 18 años no iba a ser menos. Durante un tiempo corrieron rumores. Cuatro años depués, ESPN publicó un artículo hablando de las relaciones de los atletas en la villa olímpica, que nos hizo salir de dudas.

    En el artículo, Taylor cuenta cómo surgió el flechazo. Dice que noche tras noche les lanzaba a las gimnastas chocolatinas por el balcón, ya que ellas tenían prohibido tomarlas. Que incluso casi se olvida de que estaba allí para correr en bicicleta, qué olvidadizo nuestro Phinney. Que después de que Johnson ganara su oro en barra, se fue con sus padres a un hotel y allí se besaron (él lo llama «sesión de besos») y que incluso mantuvieron una breve relación vía Skype, pero que al poco lo dejaron. Y que en los Juegos de Londres 2012 trataría de pasar todo el tiempo que pudiera con ella, pero que también procuraría alejarse de la villa para no distraerse con las chicas.

    Cuando Shawn participó en Dancing with the stars él fue a visitarla y rememoraron el romance. Incluso se escribieron en Twitter cuando se publicó el artículo de ESPN:



    Actualmente Shawn está casada con Andrew East, jugador de fútbol americano. Además, escribió un libro autobiográfico en el que hablaba del tema (en la bibliografía os dejo el título).  De Taylor, creemos que está soltero, pero son famosos sus flechazos por Twitter, o su #GiroLoveStory en el Giro de Italia 2012.

    Y ya está, simplemente me hace gracia el cotilleo, ya que me gustan tanto la gimnasia como el ciclismo, y me hace gracia cómo lo cuenta Phinney.

    Bibliografía:

    Johnson, S., Winning Balance: What I've learned so far about love, faith, and living your dreams
    ESPN, Will You still medal  in the morning?
    U. S. Magazine, Olympian Taylor Phinney shares his favorite memory from Beijing games

     
    Continue Reading
    La gimnasia artística lleva siendo deporte olímpico desde la primera edición de los Juegos Olímpicos, allá por 1896. Desde ese momento hasta ahora, me atrevería a decir que el suelo es el aparato que más ha evolucionado.

    Si vemos este vídeo de 1928, podemos ver que la competición por equipos consistía en la ejecución de una coreografía conjunta, y que esta se parecía más a lo que hoy podríamos llamar ¿aeróbic? Ejercicios que combinaban coordinación, flexibilidad y, sobre todo, equilibrio:



    Si hablamos de competición individual y nos centramos en el suelo, vemos que la estructura del ejercicio ha sufrido variaciones, pero en esencia se ha mantenido: recorrer todo el tapiz realizando elementos de danza, y saltos de esquina a esquina del mismo. Pero dando prioridad a los elementos artísticos sobre los gimnásticos en cuanto a cantidad.



    A finales de los años cuarenta ya empezamos a ver diagonales con saltos mortales, así como en los cincuenta. Y en el siguiente vídeo, podemos ver a una gimnasta soviética haciendo una pirueta en 1966:


    Poco después, a finales de los 60, principios de los 70, de la mano de la también soviética Ludmila Tourischeva y sus coetáneas, empiezan a verse diagonales que combinan saltos, mortales y piruetas, sin descuidar los elementos de flexibilidad.

    Poco después llegarían dos gimnastas que revolucionarían el panorama: Olga Korbut y Nadia Comaneci. Prácticamente dos niñas pequeñas en comparación con lo que se había estado viendo hasta la fecha. Así, la morfología de las gimnastas es algo que también ha evolucionado, ya que se pasa de mujeres corpulentas a mujeres más pequeñas. La música de acompañamiento es algo que también evoluciona, mientras antes el acompañamiento era un piano o un organillo, se han ido añadiendo instrumentos y ahora ya podemos escuchar todo tipo de música (y también parece que las gimnastas han ido poco a poco dejando de hacerle caso a la misma).

    Aquí tenemos ejercicios de suelo de ambas: graciosas, flexibles, con elementos de danza, gimnásticos y acrobáticos. En definitiva, ejercicios muy completos:



    Quizás es en esa época, la segunda mitad de la década de los 70, en la que más evolucionó el suelo. Cada vez elementos acrobáticos más complejos, incluyendo mortales dobles. Es de merecer nombrar la figura de Elena Mukhina, gimnasta soviética que destacaba por su atrevimiento e innovación, llegando a realizar saltos de la categoría masculina, como el salto Thomas. Tristemente, este atrevimiento (realmente no fue su culpa, dino de la exigencia del sistema) le costó su carrera y finalmente su vida, pues poco antes de los juegos de Moscú 80 quedó tetraplégica en un entrenamiento:



    A partir de ese momento y desde los 80 hasta la actualidad, cada vez más dificultad: doble mortal con pirueta, triple pirueta, diagonales que combinan varios mortales o varias piruetas...  con ello, también se ha ido perdiendo poco a poco el sentido artístico del deporte, pero no todo está perdido, todavía existen gimnastas capaces de demostrar que es posible combinar ambos aspectos, el acrobático y el artístico:


    O incluso con músicas más modernas, que no solo de lo clásico vive la gimnasia:


    Continue Reading
    Fuente: gymblogcentral


    ¿Os imagináis un idílico mundo en el que Estados Unidos hubiera decidido no boicotear los Juegos Olímpicos de Moscú 80 y, por consiguiente, la Unión Soviética hubiera decidido enviar a sus atletas a los de Los Ángeles 84? No, ¿verdad? ¿Y seríais capaces de imaginaros cómo se habría desarrollado la competición de gimnasia si dicho boicot no se hubiese llevado a cabo y todas las grandes potencias hubiesen participado? ¿Le damos un poco a la imaginación?

    En primer lugar, la que hasta hacía bien poco había sido la reina indiscutible de la gimnasia, Nadia Comaneci, ya estaba retirada, por lo que alguien debía ocupar su puesto en el trono. Todo el mundo esperaba que ocurriera lo lógico, que fuera su compatriota Ecaterina Szabo la que la reemplazara. Sin embargo, esta no lo logró, sino que fue la estadounidense, la siempre sonriente Mary-Lou Retton, la que se llevó la gloria. Lo cierto es que, si analizamos bien, el oro fue para Rumanía, pues los entrenadores de Retton eran el matrimonio formado por Bela y Marta Karolyi, los que habían sido entrenadores de la legendaria Nadia.

    Ambas protagonizaron un duelo épico en la final individual, que se decantó en el último aparato por Mary Lou. Pero, ¿se habría convertido Retton en leyenda norteamericana si hubieran participado los países que no lo hicieron?


    Recordemos que todos los países del bloque del este (excepto Rumanía), decidieron no asistir, esto es: Afganistán, Albania, Alemania Oriental, Angola, Bulgaria, Checoslovaquia, Coreal del norte, Cuba, Etiopía, Hungría, Irán, Laos, Libia, Mongolia, Polonia, Unión Soviética, Vietnam y Yemen del sur.

    Grandes aspirantes ausentes fueron Maxi Gnauck, por parte de Alemania oriental, Boriana Stoyanova, de Bulgaria, o el equipo completo de la Unión Soviética. Analicemos los resultados del Campeonato del mundo del año anterior:





    La Unión Soviética ocupó los dos primeros cajones del podio, dejando el tercer lugar para Szabo. La tercera soviética quedó quinta. Dos bulgaras y una alemana oriental hacen que, de las diez primeras clasificadas del mundial, cinco estuvieran ausentes en los juegos, que acabaron así:


    Sorprende ese subidón de las chinas, que metieron a sus tres gimnastas entre las diez primeras, cuando el año anterior solo habían colocado una. Las gimnastas de los países ausentes, por su parte, participaron en una competición con un nombre para nada pretencioso: los Juegos de la amistad, donde el equipo soviético barrió por donde pasó, llevándose el oro por equipos, individual y casi todos los aparatos (el único que no ganó Olga Mostepanova lo ganó Maxi Gnauck). Analicemos ese equipo soviético:

    Natalia Yurchenko, Olga Mostepanova y Tataiana Frolova, que el año anterior hicieron un gran mundial quedando, respectivamente, primera, segunda y quinta. Y, por otro lado, Natalia Ilienko, Elena Shushunova, que el año siguiente ganaría el mundial, e Irina Baraksanova, que tuvo una carrera fugaz, pero era una delicia ver sus puntas y su elegancia.

    La competición fue, sin duda ninguna, para Olga Mostepanova, que obtuvo un pleno de dieces en la competición individual y se llevó tres oros por aparatos. ¿Habría cuajado Olga tan buena competición en Los Ángeles de haber ido? ¿Se habría colado Maxi en la pugna por las medallas? ¿Habría sido tan emocionante la competición, u Olga habría arrasado?

    Por otro lado, tenemos la competición por equipos. Fue un chasco, ya que la emoción por equipos era ver el duelo entre Rumanía y la Unión Soviética. Con cada país compitiendo por un lado, obviamente los dos se llevaron el oro. Pero, ¿quién habría ganado de haberse enfrentado? El mundial del año anterior fue para las soviéticas, y en 1984 estaban intratables, seguramente podrían haberse adelantado. 






    Por otro lado, tenemos la duda de si Estados Unidos habría subido al podio de haber estado Alemania, o si por el contrario habría sido China la ganadora del bronce. Y, sobre todo, ¿habría podido colarse España en la competición? Nunca lo sabremos, pero oye, ahí estuvo España.







    Por otro lado, tenemos la competición masculina, donde la Unión Soviética no tenía rival, lo que permitió a Estados Unidos reunir un extraordinario equipo que supo aprovechar dicha ausencia. Pero no nos engañemos, en cada competición donde se enfrentaban ambos países, los soviéticos les sacaban a los estadouidenses puntos y puntos de distancia. 



    Sin embargo, en el mundial del año anterior, el oro se lo llevó China, lo que hace aún más meritoria la gesta norteamericana. ¿Cómo habrían quedado los puestos de medalla entre Unión Soviética, China, Estados Unidos y Japón? ¿Cuál se habría quedado fuera? También habrían cuajado un buen papel Bulgaria, Alemania y Hungría.







    En cuanto a la competición individual, ¿había rival para Dmitri Bilozerchev? Me atrevería a decir que no. Aunque creo recordar haber leído que el chino Li Ning se consideraba a sí mismo mejor que Bilozerchev. Un duro competidor sí, pero mejor no.

    Los estadounidenses, pese a la gesta por equipos, no consiguieron colocar, por bien poquito, a Peter Vidmar en el oro, que se llevó el japonés Kogi Gushiken (en lo que parecía una pequeña vuelta al dominio japonés que hasta hacía no mucho había reinado). Li Ning, pese a la ausencia de Dmitri, fue tercero.

    ¿Habrían hecho pleno los soviéticos en Los Ángeles como hicieron en los Juegos de la amistad? ¿Podría haber sido el oro olímpico que Bilozerchev merecía y que nunca llegó a conseguir? El año anterior se había convertido en el campeón del mundo más joven de la historia con una superioridad arrolladora sobre el que luego resultó ser el campeón olímpico.

    El resto del equipo lo formaban Vladimir Artemov, eterno segundo que al final obtuvo su premio en Seúl, Yuri Balabanov (D. E. P.), que personalmente es mi gimnasta favorito de todos los tiempos y me da muchísima pena que por culpa del boicot se quedara sin acudir a unos Juegos Olímpicos cuando esaba en un estado de forma extraordinario, Stepan Martsinkiv, Alexander Tumilovich y Alexander Pogorelov. Otro notable ausente fue el alemán Sylvio Kroll, aunque no tuvo una buena competición en los Juegos de la amistad y quedó en el puesto 19.

    En resumen, es absurdo intentar averiguar y elucubrar qué habría pasado o quién habría ganado, pero lo que es seguro es que dividir la competición en dos eventos diferentes hizo que esta perdiera mucho nivel, aunque en ambas por separado fuera altísimo. Habría sido bonito poder verlo.



    Bibliografía:

    Todas las imágenes y resultados tomados de Gym Forum.

    Continue Reading
    Antes de 2006, ver un 10 en gimnasia artística significaba haber sido testigo de un ejercicio perfecto. A partir de ese año y hasta la actualidad, sin embargo, un diez tiene un sentido completamente diferente: una actuación pobre, llena de defectos.
    Y es que en 2006 la FIG decidió cambiar la manera de puntuar la artística, pasar de una nota cerrada de 10, el llamado Perfect ten, a una nota con final abierto, en la que no existe un límite por arriba. Se cuenta que esto ocurrió debido al nefasto arbitraje de los JJOO de Atenas 2004, en los que, debido a una mala estimación de la nota de paralelas del surcoreano Yang Tae Sung, el estadounidense Paul Hamm se alzó con el oro, pese a haber aterrizado su salto al lado de la mesa de los jueces.
    Las notas sobre 10 se calculaban estimando al ejercicio una nota de partida (el máximo que el gimnasta podía conseguir si no tenía fallos) y a partir de ahí deducir los fallos. Con el nuevo sistema, sin embargo, existen dos notas independientes que luego se suman: la de dificultad y la de ejecución. Esta segunda sigue teniendo un límite de diez puntos, pero luego hay que sumarle la dificultad, por eso la nota final, generalmente, superará el 10.
    El Perfect ten beneficiaba una ejecución perfecta, mientras que las notas con final abierto benefician la dificultad. Y esto, pese a que mucha gente echa de menos el 10, tampoco parece lo más justo; y es que antes, un ejercicio de menor dificultad pero ejecutado sin fallos podía superar a uno mucho más difícil pero que, por ejemplo, no estuviera bien aterrizado. ¿Cuál de los dos merecería mejor nota? ¿Qué debería prevalecer: la ejecución sobre la dificultad? ¿La dificultad sobre la ejecución? ¿Intentar encontrar un término medio? Eso parece lo más justo, pero ¿cómo?
    Todos conocemos el primer 10 de la historia olímpica de la gimnasia: el de Nadia Comaneci en el ejercicio obligatorio de paralelas asimétricas en Montreal 76. No obstante, también es cierto que un tiempo después el diez estaba bastante barato: entre Los Ángeles 84 y Seúl 88 no era nada raro ver triples y dobles empates por el oro. Luego veías los ejercicios, y seguro que alguno era más perfecto que los otros, ya fuera por la dificultad o por la ejecución. Pero todos habían obtenido el 10. Después de los juegos de Seúl las puntuaciones se endurecieron y ya resultaba más difícil encontrar la nota perfecta en competición. Como nota curiosa, los dos últimos dieces olímpicos que se dieron en la historia fueron los de la rumana Lavinia Milosovici y la china Li Lu, ambos en Barcelona 92.
    La open-ended score ha recibido numerosísimas críticas, tanto de aficionados como de gimnastas, entrenadores y demás personal relacionado con el deporte. Toda esta gente afirma que el nuevo sistema favorece el riesgo, y este riesgo favorece, a su vez, las lesiones, y que el deporte pierda ese "arte" que lleva en su nombre. En definitiva, que se pierde la esencia de la gimnasia artística. No les falta razón pero, personalmente, me resulta curioso que una buena parte de las críticas venga directa de Estados Unidos, que ha sabido adaptarse perfectamente a este nuevo código. La dificultad no tiene límites, la interpretación no tiene cabida.
    En mi opinión, no es más que un intento de solucionar el problema existente, pero no más que eso, un intento. Quiero decir, el problema no es la puntuación de final abierto en sí, sino que actualmente se le da un papel demasiado importante a la dificultad, por lo que se prefiere aumentar esta para suplir la ejecución. Es por esto que cada vez más se ven ejercicios más difíciles con ejecuciones más imperfectas. Recordemos que, cuanto mayor sea la dificultad, mayor es la probabilidad de fallo; pero, si la deducción que voy a obtener por el fallo es menor que la bonificación que voy a obtener por la dificultad, prefiero hacer un elemento difícil. Hacerlo mal, pero hacerlo.
    En mi mente, una de las posibles soluciones sería una puntuación de final abierto que incluyera tres notas: dificultad, ejecución e interpretación o maestría (lo que en inglés llaman artistry). Pero claro, esa tercera nota sería un componente meramente subjetivo, ¿cómo se juzgaría? No obstante, en otros deportes como el patinaje artístico se hace.
    Otra posibilidad sería un sistema que le diera menos importancia a la dificultad, pero prácticamente cero. O el que hay ahora, pero que la ejecución cuente el doble (esto es, NotaD + 2xNotaE). O que se juzguen con aún más dureza los fallos derivados del aumento de dificultad, tales como no clavar las diagonales (este último no lo veo, bastante duros son ya los jueces).
    Lo que parece claro es que este sistema no parece haber recibido demasiada aceptación, pese a que llevamos ya 11 años viéndolo. ¿Qué solución podría dársele? No lo sé, pero sí creo que algo debería cambiar.
    Para finalizar, me gustaría pedir disculpas por haber abandonado el blog durante varias semanas. He estado de mudanza y aún no tengo wifi en mi nuevo hogar. Eso por eso que la entrada de hoy es de opinión, ya que no me es posible buscar bibliografía con los datos móviles. Además, tengo pendientes de ver y comentar muchas competiciones: American Cup, International Gymnix, la Copa de Baku y el DTB Pokal team challenge, donde me consta que nuestros gimnastas patrios están haciendo un buen papel.

    Lecturas recomendadas:
    Meyers, D. (2016), The end of the Perfect 10: The making and breaking of Gymnastics' Top Score -From Nadia to now
    Journal of Young Investigation, «Why Gymnastics Judges Will Never Get a Perfect 10»
    Continue Reading
    Shushunova
    Antes de hablar de Shushu, es necesario anunciar que Samuel Mikulak, gimnasta estadounidense que iba a participar en la American Cup, se ha roto el tendón de Aquiles de su pie izquierdo durante la Winter Cup, celebrada en Las Vegas durante los días 16, 17 y 18 de febrero. Evento que, por cierto, ganó Yul Moldauer. 

    Sam va a estar un tiempo de baja, por lo que estaremos atentos a ver quién lo sustituye en la Copa del Mundo. Aquí tenéis el vídeo del momento:



    Hoy vengo a hablaros de una de las gimnastas soviéticas más importantes de la década de los ochenta: Elena Shushunova. ¿Y a qué me refiero cuando digo que era una gimnasta diferente? 

    La escuela soviética siempre se ha caracterizado por la fineza y delicadeza de sus gimnastas: chicas finas que interpretan piezas clásicas con gracia y ligereza. Podríamos decir que Elena representaba justo lo contrario: era una chica más bien potente y musculosa, que destilaba seguridad por los cuatro costados.

    A mí me recuerda más a las actuales gimnastas que a las de su época. Debo reconocer que me gusta que existiera diferencia tan grande de Elena con el resto, una diversidad; pero realmente no me entusiasmaba su estilo. Aunque en barra, pese a no ser tan fluida como otras, me gustaba por su seguridad y dificultad:



    Pero debe reconocerse que era una gran innovadora, un animal competitivo y una gimnasta sobresaliente. ¿Quién no recuerda ese duelo histórico que mantuvo con la rumana Daniela Silivas en la final de los Juegos Olímpicos de Seúl 88? Daniela primera al finalizar la tercera rotación, Elena segunda. Última rotación: salto. Elena hace gala de su capacidad de concentración y consigue, con un salto de 10, superar a la rumana y llevarse el oro a casa (todo mientras suena de fondo la canción de La familia Addams, que alguna gimnasta utilizó para su rutina de suelo). Una de las perlas que nos dejó en esa competición fue un increíble mortal atrás desde las rodillas en suelo (1:07):


    Mundo Deportivo, 01/11/88



    Si algo bueno tenía la gimnasia antigua (en mi opinión) eran los ejercicios obligatorios, pues podías ver a todas y todos realizar el mismo ejercicio en igualdad de condiciones, sin trampa ni cartón. Es ahí donde puedes comparar, pues se supone que todas están haciendo lo mismo, pero la realidad es que solo unas pocas consiguen transmitirte la perfección exigida para el ejercicio obligatorio.

    Aquí tenéis todos sus ejercicios de Seúl: obligatorios, libres, finales...



    Está claro que Shushu no era como las demás. Misma competición, misma nacionalidad, dos campeonas del mundo, dos estilos completamente diferentes. Y tú, ¿con cuál te quedas?




    Continue Reading
    He encontrado una serie de vídeos en Youtube que me parecen bastante curiosos. En ellos, comparan a la Nadia de 1976 con Simone Biles aparato por aparato. Bueno, más que comparar, unen en un mismo vídeo los ejercicios de ambas y en los comentarios se genera el debate de siempre.

    Me ha parecido curioso el de las paralelas asimétricas. Más que nada, porque me parece absurdo comparar a las dos gimnastas, sin embargo, te hace darte cuenta de lo mucho que ha evolucionado (para bien o para mal) el aparato con el paso de los años.



    Antes las bandas estaban mucho más juntas, lo que permitía a las gimnastas realizar elementos en las dos bandas a la vez, aunque menos elementos de vuelo. Ahora, sin embargo, al encontrarse más separadas, priman los elementos de vuelo y se han eliminado aquellos de "doble banda".

    Pero preferir un estilo u otro es algo que va en gustos. De hecho, las asimétricas de la época de Nadia no son las primigenias, sino que en un principio se trataba de las paralelas masculinas colocadas a diferente altura, esto es, mucho más pegadas entre sí. Incluso esas primeras asimétricas tenían su encanto, permitían ejecutar movimientos que hoy resultarían impensables.

    En este vídeos podéis ver la evolución de las asimétricas; cómo se han ido separando con el paso de los años hasta resultar, prácticamente, tres aparatos diferentes (el de los cincuenta, el de los setenta y el actual):



    Yo, personalmente, me quedo con las de los setenta y principios de los ochenta. Me parecen movimientos mucho más elegantes, podría estar horas viéndolos en bucle. No sé dónde ni a quién leí que las asimétricas han evolucionado tanto que ahora son tratadas como dos barras altas independientes. No le faltaba razón.
    Continue Reading
    Oksana Omelianchik, campeona del mundo en 1985 en Montreal (compartido con su compañera Elena Shushunova quien, para mi gusto, podría ocupar el segundo término de la comparación de hoy): música bien elegida e interpretada, simpática, ágil, ligera y con una dificultad elevada.






    Aly Raisman, campeona olímpica en suelo en Londres 2012: la música por un lado y ella por otro, sin interpretarla en ningún momento, hace dos pasos de baile para salvar la situación y sigue con lo suyo:



    ¿Qué ejercicio apetece ver más veces?

    Continue Reading
    Han terminado los Juegos Olímpicos y lo que hemos visto en gimnasia artística ha sido la gota que ha colmado el vaso para acabar de decidirme por abrir este blog. La gimnasia ARTÍSTICA, como la conocíamos, ha muerto (todavía no, pero está herida de muerte) y ha dado paso a la acrobacia espectacular.


    Continue Reading
    Han terminado los Juegos Olímpicos y lo que hemos visto en gimnasia artística ha sido la gota que ha colmado el vaso para acabar de decidirme por abrir este blog. La gimnasia ARTÍSTICA, como la conocíamos, ha muerto (todavía no, pero está herida de muerte) y ha dado paso a la acrobacia espectacular. 

    Pero, ¿por qué ha pasado esto? En gran parte debido al cambio de código de puntuación, donde se le da una grandísima importancia a la dificultad del ejercicio y se deja un poco de lado la maestría y la interpretación. Esto hace que gimnastas y entrenadores jueguen con el código para conseguir la máxima nota posible y, para eso, realizan un sinfín de acrobacias imposibles que aumentan enormemente la nota del ejercicio. En cambio, dejan de lado la parte artística, que debería ser tanto o más importante que la acrobática.

    El más claro ejemplo de esto es el equipo femenino de Estados Unidos. Gimnastas con cuerpos privilegiados que no hacen más que girar y girar, pero que no expresan ni transmiten nada. Alcanzan una nota de dificultad altísima y una ejecución casi perfecta, lo que hace que copen todos los podios. Máquinas inexpresivas de saltar. Quizás podríamos excluir a Lauire Hernandez, que sí expresa más que sus compañeras.

    No obstante, no todo está perdido: las gimnastas rusas aún mantienen esa elegancia que las caracteriza desde que formaran parte de la dominante Unión Soviética. También hay esperanzas con el equipo de los Países Bajos, que presentan unos ejercicios en barra y, sobre todo en suelo, dignos de aplaudir. También merecen mención especial las chicas del equipo alemán. Por supuesto, los oros de Aliya Mustafina (Rusia) en asimétricas y Sanne Wevers (Países Bajos) en barra de equilibrio nos hacen vislumbrar un halo de esperanza. La gimnasia artística aún riela.

    Mi idea es escribir un pequeño artículo todos los domingos, pero no prometo nada. También intentaré, y lo escribo aquí como autorrecordatorio, utilizar términos correctos tales como estadounidenses y Países Bajos en lugar de americanos y Holanda. Manías que intentaré erradicar.

    Como muestra, dos vídeos. Dos ejercicios de suelo que hemos podido ver durante los Juegos Olímpicos de Río. El primero, Alexandra Raisman (no he encontrado vídeo de Río, pero el ejercicio es el mismo): cuatro series acrobáticas y zancadas que dudosamente alcanzan los 180 grados requeridos. El segundo, Eythora Thorsdottir: tres series acrobáticas, giros (se los he visto mejores) e interpretación exquisita (también una calidad de vídeo casero).




    Continue Reading
    María
    Ver todo mi perfil

    Síguenos

    • Facebook
    • Twitter
    • Pinterest
    Tweets by artisticgimnasi

    Archivo

    • ▼  2018 (32)
      • ▼  noviembre 2018 (7)
        • Ejercicio descrito: los ganadores de Doha
        • La F. I. G. y el maquillaje
        • La newsletter masculina de septiembre
        • Las finales por aparatos de Doha
        • Soy una extraterrestre un tanto rara
        • ... El AA te lo da (II)
        • Lo que el equipo te quita... (I)
      • ►  octubre 2018 (1)
      • ►  septiembre 2018 (1)
      • ►  agosto 2018 (3)
      • ►  julio 2018 (3)
      • ►  mayo 2018 (3)
      • ►  abril 2018 (3)
      • ►  marzo 2018 (3)
      • ►  febrero 2018 (4)
      • ►  enero 2018 (4)
    • ►  2017 (48)
      • ►  diciembre 2017 (5)
      • ►  noviembre 2017 (2)
      • ►  octubre 2017 (6)
      • ►  septiembre 2017 (6)
      • ►  agosto 2017 (4)
      • ►  julio 2017 (2)
      • ►  junio 2017 (3)
      • ►  mayo 2017 (3)
      • ►  abril 2017 (4)
      • ►  marzo 2017 (3)
      • ►  febrero 2017 (5)
      • ►  enero 2017 (5)
    • ►  2016 (13)
      • ►  diciembre 2016 (4)
      • ►  noviembre 2016 (7)
      • ►  agosto 2016 (2)

    Etiquetas

    1985 1987 2017 2018 anillas asimétricas australia austria austriateamopen barra barra alta barra equilibrio bilozerchev caballo con arcos Canadá carballo challenge championships china código competition cop copa copa del mundo debate deferencia Doha EEUU elementos elements españa Europa europeo F. I. G. femenina fig gaf gafas gam GB gimasia gimnasia gimnasia artística gimnasiaartística Glasgow Gran Bretaña Great Britain gymnastics gymternet historia history Inglaterra JJOO kasamatsu Larry Nassar mag mago masculina melbourne montreal mundial mustafina Nassar OG Oleg OlegStepko paralelas Qatar resultados results resumen rusa rusia russia russian russianfederation salto spain spanish Stepko suelo tsukahara ueg urss USA USAG ussr wag world championships world cup worldcup zapata
    facebook Twitter pinterest

    Created with by BeautyTemplates

    Back to top