Este fin de semana hemos tenido la última jornada del año de la Copa del mundo por aparatos, el Turnier der Meister. Esta vez en Cottbus, Alemania.
Hace un mes y medio vimos cómo se componía un ejercicio masculino según el código de puntuación de 1975. Hoy, tras un parón de dos semanas por mudanzas y viajes, vamos a ver cómo se hacía en la sección femenina.
Hoy no tenemos un elemento, sino la unión de dos. De unos años a esta parte se ha puesto de moda la conexión de un mortal a un cambio de banda: del Nabieva al Pak.
Hace unas semanas salió a la luz un escándalo sobre abusos sexuales en Hollywood. El productor Harvey Weinstein ha sido acusado de acoso e incluso violaciones por parte de gente del gremio que ha trabajado con él (entre ellos, numerosas actrices).
Hacía mucho tiempo que no nos deteníamos a analizar ejercicios elemento por elemento. Hoy, vamos a ver las seis rutinas masculinas merecedoras del donut de oro en las finales por aparatos del mundial de la semana pasada en Montreal.
«Recuerda que vas a morir en Montreal» ha sido, sin duda, el eslogan del peor mundial que se recuerda en años. Marcado por la mala organización y las lesiones, en este darwiniano campeonato no han ganado los mejores, sino los que han sobrevivido adaptándose mejor al medio.
No han empezado todavía las finales del mundial y ya está siendo el más loco que se recuerda en años: Uchimura lesionado, pero no es el único (la subdivisión de la muerte), gimnastas quejándose porque las luces los deslumbran, el suelo roto y, por consiguiente, la repetición de una rotación entera... y yo sacándome el teórico del coche en un intensivo, porca miseria.